No se han hecho estudios randomizados sobre el tratamiento del ictus en mujeres embarazadas, pero las últimas guías de la AHA responden a ambas preguntas (con un nivel de evidencia, obviamente, bajo):
1. La administración de alteplasa intravenosa puede considerarse durante el embarazo cuando los beneficios anticipados de tratar un ictus moderado o severo superan a los riesgos anticipados de hemorragia uterina.
2. La seguridad y eficacia de la alteplasa intravenosa en el período postparto temprano (<14 días después del parto) no han sido bien establecidas.
Por su parte, la European Stroke Organization (ESO) emitió en 2022 una guía sobre las particularidades del ictus en las mujeres donde aborda este tema con mayor extensión. Admitiendo que no hay evidencia sólida en que apoyarse, la mayoría del grupo de expertos sugiere que las mujeres embarazadas con un ictus isquémico agudo y discapacitante, que de otro modo cumplen con los criterios de elegibilidad, pueden ser tratadas con IVT (terapia intravenosa) después de evaluar adecuadamente el perfil de beneficios/riesgos de manera individual.
Con respecto a la trombectomía mecánica, la mayoría de miembros del grupo europeo de expertos sugiere que en las mujeres embarazadas se debe preferir MT (terapia mecánica) sola en lugar de IVT (terapia intravenosa) o terapia combinada.
Con respecto al periodo postparto, el grupo europeo de expertos afirma que se puede aplicar fibrinolisis intravenosa una vez transcurridos 10 días desde el parto y siempre con una adecuada evaluación de beneficios y riesgos. No obstante, de nuevo, y basándose en el tiempo transcurrido desde el parto hasta el ictus, si se considera que el riesgo de sangrado es alto y si la MT (terapia mecánica) está disponible, es razonablemente plausible preferir la MT sola en lugar de IVT (terapia intravenosa) o terapia combinada (IVT + MT) de manera individual.
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