Podríamos escribir largo y tendido sobre el tema, pero como una imagen vale más que mil palabras, va a ser mejor que le echéis un vistazo a esta:
Se trata del abstract gráfico de este magnífico artículo de Andreas Charidimou (una de las personas que más y mejor ha escrito sobre angiopatía amiloide cerebral en los últimos años): https://doi.org/10.1161/STROKEAHA.123.044167
El secreto reside, como siempre, en balancear los beneficios y los riesgos de una actuación clínica en un escenario concreto y con un paciente en particular.
Lo más interesante del artículo, y del gráfico que lo acompaña, es que nos ofrece una idea muy clara del riesgo hemorrágico asociado a cada forma de presentación de la angiopatía amiloide: desde el sangrado único a los múltiples, pasando por la hemosiderosis meníngea limitada a un surco y llegando a la hemosiderosis meníngea multifocal.